foto: Fran Lorente


Huele la ciudad, aguas abajo del arroyo,
a cocido de sábado, a fritanga de bar,
a humedad de marismas a la vera del río
y a sudores lavados por la lluvia del tiempo
.

Francisco Javier López Martín
Del poemario “La tierra de los nadie” ganador del Angel Urrutia Iturbe VII Poesia Lehiaketaren Irabazleari, Lekumberriko Udaletx
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1657090-16JLos próximos 27 y 28 de junio asistiremos de nuevo a una Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea. Una más en esta larga crisis económica que devora el empleo, la política y la cohesión social, en el viejo continente y de forma más brutal en los países del sur.

En el horizonte se encuentran las elecciones alemanas que se celebrarán en el mes de septiembre. No es muy probable, por tanto, que Ángela Merkel baje la guardia y pegue un golpe de timón en sus políticas, que nos condenan a los recortes, el austericidio, el paro y el hundimiento en una crisis cada vez más prolongada.

Lo grave es que el cinismo de Ángela Merkel, no encuentra una respuesta, ni oposición, en el resto de los atemorizados gobiernos de la Unión Europea.

Mientras tanto, Europa se arroja en brazos de una recesión económica cada vez más dura, al tiempo que la señora Merkel insiste en los recortes, la austeridad, las reformas “estructurales” que precarizan el empleo, incrementan el paro, eliminan derechos de la ciudadanía y los trabajadores y trabajadoras.

Europa se desangra y se debilita cada día más. La quiebra económica es el resultado de la quiebra política. Una quiebra que convierte en imposible la cacareada gobernanza económica. La capacidad de gobernar unidos la economía europea es imposible, si no somos capaces tan siquiera, de poner en común nuestras políticas fiscales y unos derechos sociales compartidos.

España se ha convertido en un país ocupado, cuyos gobernantes se han plegado a las exigencias de la Troika, teledirigida por la canciller alemana. Combatir el déficit público se ha convertido en el único objetivo como país, despreciando el drama de 6’2 millones de personas desempleadas, o de 2 millones de familias con todos sus miembros en paro. Humillando a más de una de cada cuatro personas, condenadas a la pobreza y la exclusión social. Arrojando a nuestros jóvenes a un porvenir sin futuro, mientras soportan tasas de paro del 60%.

La sanidad pública, la educación pública, los servicios sociales, las pensiones, la atención a la dependencia. Esos servicios públicos, esos derechos sociales que tanto ha costado conquistar y construir, sufren el embate permanente y constante de los recortes que amenazan con destruir cualquier vestigio de Estado del Bienestar, para abrir las puertas al Estado del miedo que se impone a una sociedad aterrorizada, que desconfía cada vez más de la política y de las instituciones.

La Confederación Europea de Sindicatos (CES), ha convocado movilizaciones en toda Europa durante el mes de junio. Movilizaciones que se desarrollan en España entre el 13 y el 16 de junio.

El 16 de junio, en Madrid y, en estos días, en decenas de capitales españolas, se desarrollaran manifestaciones, marchas y movilizaciones de todo tipo, para exigir una Europa más social y democrática.
Una Europa que acabe con la tortura de los recortes en el gasto público, en la protección social, en los salarios. Que apueste por la justicia fiscal. Que apueste por el empleo y la cohesión social.

Habrá quien piense que llenar las calles una vez más, no soluciona los problemas, pero sólo una sociedad unida, una clase trabajadora unida y movilizada en toda Europa, puede contener el desastre y abrir las puertas a una salida justa y equilibrada de la crisis.

El 16 de junio, no faltes, llena las calles.

Francisco Javier López Martín
Presidente de la Fundación Sindical Ateneo 1º de Mayo
Secretario de Formación Confederal de CCOO

foto: Fran Lorente


Transitando la ruta perdida de los nadie
entretengo el tiempo escribiendo estos poemas,
por ahuyentar el miedo de no encontrar tus labios
en la maraña sucia de esta ciudad desierta
.

Francisco Javier López Martín
Del poemario “La tierra de los nadie” ganador del Angel Urrutia Iturbe VII Poesia Lehiaketaren Irabazleari, Lekumberriko Udaletxeak

imagesCAACFDE8La Ley Wert comienza bien, apelando al sentido común para impulsar una reforma gradualista y prudente del sistema educativo. Ocurre que, como en tantas otras cosas en este país, terminamos llenando el infierno de buenas intenciones, en el mejor de los casos, o traicionamos las buenas intenciones en aras de intereses banales y espurios.

Si de sentido común hablamos, deberíamos de poner en valor la necesidad de dotar de estabilidad a un sistema educativo demasiado manoseado a los largo de la etapa democrática. Siete leyes educativas en 35 años de convivencia constitucional, una ley cada cinco años, no puede ser bueno. Si queremos ser rigurosos, prudentes, responsables del futuro de nuestro país, deberíamos evitar cambiar la estructura y organización, los niveles, el currículum del sistema educativo cada dos por tres.
Siempre hay cosas que mejorar, indudablemente, pero los cambios deberían ser el fruto de un diagnóstico, unos objetivos, compartidos y asegurando siempre los recursos necesarios.

El sistema educativo español tiene fortalezas innegables. A lo largo de la etapa democrática hemos dado un vuelco educativo sin precedentes. La distancia entre los niveles formativos de quienes cursaron estudios en el pasado y de quienes los han terminado recientemente, es reveladora. Así, entre quienes tienen más de 70 años, el 39 por ciento son analfabetos, o no completaron sus estudios y sólo el 5´8 por ciento tiene titulación universitaria, mientras que entre los que tienen entre 25 y 29 años el analfabetismo no llega al 2 por ciento y el 24 por ciento tiene estudios universitarios.
No todo lo hacemos mal en este país.

Claro que hay cosas que deben preocuparnos en el sistema educativo. Pero no precisamente su relación con el paro juvenil, que, en nuestro caso, no se produce esencialmente por un mal sistema educativo, sino por un modelo económico y productivo que no valora en nada, o casi nada, la cualificación de nuestros jóvenes.

Debería preocuparnos, por ejemplo, que la educación sea una víctima más de la crisis y los recortes, cuando debería ser una apuesta estratégica para abrir las puertas a un mejor futuro económico y del empleo. No es entendible que en 2013, por ejemplo, los Presupuestos Generales del Estado para Educación, incorporen un recorte del 17´2 por ciento. Mientras tanto, la Reforma Educativa vuelve a centrar el esfuerzo en cambiar itinerarios formativos, bachilleratos, evaluaciones externas, funciones directivas.

Para emprender esta peligrosa deriva y aún sin tomar en cuenta los elementos ideologizantes, como la asignatura de religión, o los ataques a la coeducación de niños y niñas en el mismo aula, se saca a pasear una y otra vez el Informe PISA. Ese Informe promovido por la OCDE, nos alerta de que nuestro porcentaje de abandono educativo es demasiado alto, o de que debemos mejorar en el aprendizaje de las denominadas competencias básicas.

Esa debería ser una preocupación compartida, como compartidas deberían ser las soluciones que no tendrían que pasar, en todo caso, por cuestionar todo el sistema educativo. Entre otras cosas, porque con el mismo sistema educativo, unas Comunidades Autónomas presentan resultados escolares más que aceptables y otras no, al tiempo que centros de una misma Comunidad presentan resultados muy dispares. Taponar estas brechas que debilitan la igualdad y afectan a la cohesión de la sociedad, debería ser el objetivo de la política educativa y no tanto poner patas arriba el sistema educativo.

Debería preocuparnos que haya más de 800.000. jóvenes trabajando sin haber terminado la secundaria obligatoria, o sin estudios más allá de ese nivel. O que contemos con unos 750.000. jóvenes parados en esta situación y sin encontrarse realizando ningún tipo de formación. Conectar el sistema educativo con el empleo debería ser una preocupación de nuestros gobernantes. Pero no se puede mejorar y ampliar oferta formativa recortando presupuesto.

La solución no es hacer muchas pruebas de clasificación del alumnado, ni fortalecer las funciones de los directores de los centros, ni establecer nuevos cursos de formación profesional básica, desconectados del resto del sistema. De nada sirve al objetivo de mejorar el sistema, la ocurrencia desgraciada de establecer tres itinerarios, con titulaciones distintas, al finalizar la ESO: Eneseñanzas Académicas, Enseñanzas Aplicadas y una Formación Básica que actúa como un callejón sin salida, al carecer de efectos académicos. Algo contradictorio con las orientaciones de la Unión Europea, que promueve la formación y la educación hasta los 18 años.

En cuanto a la Formación Profesional en el sistema, el Ministro se encomienda al mito de moda, al mantra, o cantinela, de que debe orientarse hacia el modelo de formación profesional dual alemán. No sabe en qué consiste, sus virtudes e inconvenientes, pero confía ciegamente en que repitiéndolo muchas veces se convierta en la solución mágica.

Para empezar, los que no alcancen las competencias básicas podrán cursar la Formación Profesional Básica y estancarse en ella, porque desde allí no pueden promover a Graduado en ESO, ni tan siquiera a las Enseñanzas Aplicadas. Se mete de lleno en los Grados Medios para descabalar de nuevo las titulaciones recientemente establecidas para adaptarse a la Ley de las Cualificaciones Profesionales.

En cuanto a la Formación Profesional Dual, después de los cantos, mantras y cantinelas exasperantes, termina por no definir en qué consiste y deja su regulación, de nuevo, a futuras iniciativas legislativas del Gobierno. Eso que lo haga el Ministerio de Empleo, parece pensar el ínclito Ministro.

En la Ley Wert no hay mejora de la calidad, ni solución a los problemas. Como mucho unos cuantos guiños a la Iglesia y a la enseñanza privada. El alumnado que más necesita un sistema educativo estable, compensador de desigualdades de origen, topará con un cambio de raíz del actual modelo, sin beneficio alguno para quienes más lo necesitan. No mejora, en absoluto, la financiación del sistema y mantiene los recortes inaceptables en recursos y profesorado.

En cuanto a la Formación Profesional, en nada prestigia esta formación. Al contrario, devalúa sus dos primeros niveles y se convierte en más selectivo el Grado Superior, dejando en manos de los centros la selección del alumnado.

Las soluciones a los problemas deben ser siempre gradualistas, prudentes y basadas en el sentido común. No está mal reconocerlo en el preámbulo de la Ley. Pero es misión del Gobernante hacerlo realidad y alcanzar amplios consensos en materias que lo exigen. Y la Educación es una de ellas. Wert, ni lo ha intentado, tan siquiera.

Francisco Javier López Martín
Presidente de la Fundación Sindical Ateneo 1º de Mayo
Secretario de Formación confederal de CCOO

imagesCAQC151VLa culpa del alto paro juvenil la tiene el abandono escolar, nos dice María Dolores de Cospedal, a la sazón, Secretaria General del Partido Popular y Presidenta de Castilla-La Mancha. El Ministro de Educación, el señor Wert, defiende su nueva Ley de Educación con el argumento de que es “imprescindible” para evitar un paro elevado “en el futuro”.

Es curioso como la política partidista tuerce los argumentos, los rebusca, los miente, con tal de justificar sus iniciativas legislativas, como ocurre con el caso de la Ley Wert.

En primer lugar conviene destacar que nos encontramos ante la octava ley educativa desde 1970, año en el que un Ministro de Franco, Villar Palasí, presentó una Ley General de Educación que venía a sustituir la ley Moyano de 1857, que había sufrido retoques pero permanecía esencialmente intacta.

Digamos, por tanto que la Ley Moyano transitó por la Revolución gloriosa de 1868, la Primera República, la restauración borbónica, la II República, la Guerra Civil y el Franquismo. Digamos que la Ley Moyano, reitero que con retoques, hizo un recorrido atravesando tres Constituciones, una de ellas republicana.

Es cierto que la República planteó un proyecto de Ley de Instrucción Pública, que Unamuno, como Presidente del Consejo de Instrucción Pública, encargó a uno de los mejores pedagogos del momento, Lorenzo Luzuriaga, pero el anteproyecto quedó en eso, las bases de lo que hubiera debido ser una Ley que hacía al Estado responsable de la educación pública, laica, gratuita, creativa, que integrase a las personas en la sociedad y basada en la coeducación de niños y niñas.

La República no fue un paraíso perfecto y las tensiones y cambios políticos impidieron consagrar en una ley la auténtica revolución que impulsó el régimen republicano en materia de modernización de una educación, que, hasta entonces, lideraba la iglesia católica. No es extraño que los obispos recibieran brazo en alto el golpe sangriento de los militares, que terminó encabezando el General Franco, tras dar un golpe, dentro del golpe.

Retomando el hilo. Una Ley con retoques durante más de 110 años. Con retoques, reitero. Desde 1970, con la Ley Villar Palasí, hemos vivido otras seis leyes.

Tras la Constitución de 1978, se aprueba la LOECE (1980), que establece un Estatuto de Centros Escolares. La LODE (1985), La LOGSE (1990), la LOPEG (1995), la LOCE (2002) y la LOE (2006).

Es decir, la LOMCE de Wert, será la séptima Ley Educativa de la democracia. Una ley educativa cada cinco años.

Cabe preguntarse, a estas alturas, si esas ansias de notoriedad de cada ministra o ministro de educación por dejar su impronta en el Boletín Oficial del Estado, es lo más recomendable para mejorar el sistema educativo.
Por otro lado, cuando tanto insisten nuestros gobernantes en que el empleo lo crean los empresarios, suena chocante que intenten hacernos creer ahora que el empleo lo crean los centros educativos y que cambiar la ley es un remedio infalible contra el paro. Es asombroso que Cospedal considere que si hay mucho paro juvenil, es a causa de que hay mucho fracaso escolar.

Si hay mucho paro es porque nuestra economía y la estructura empresarial española son muy débiles y la temporalidad, la precariedad, los bajos salarios y la baja cualificación son característicos de la Marca España.

Creamos mucho empleo con los pelotazos fáciles y seguros y lo destruimos a manos llenas con la crisis. Nuestra marca no es la calidad, la innovación, la formación, y ahí está la clave de nuestro fracaso económico y nuestro desastre de empleo.

Es cierto que la formación es un elemento esencial para nuestro futuro, pero no porque solucione el problema del paro, sino porque si somos capaces de orientar nuestra economía hacia un nuevo modelo productivo, con innovación y calidad en nuestros productos y servicios, contar con personas cualificadas será esencial para el futuro de nuestras empresas.

Los argumentos de competitividad y productividad, que tanto se esgrimen para justificar las reformas laborales o de la negociación colectiva no tienen base alguna. Optar por un mercado de trabajo precario, temporal, de bajos salarios y escasa cualificación, sustenta un modelo con pies de barro. Venderás más en el inmediato, aumentará la productividad. Pero será la antesala de nuevas pérdidas de competitividad y de productividad, obligando a nuevas vueltas de tuerca sobre los mismos temas. Sólo compiten y son productivos, con bases sólidas, quienes apuestan por innovación, calidad, cualificación y salarios justos para trabajadores estables, comprometidos con su futuro y el de sus empresas.

El problema no es, por tanto, legislativo, sino de formar a las personas para un modelo económico, social y cultural de futuro que debería ser el fruto de un amplio consenso político y social.
Mientras esto no ocurra, cambiar las leyes, como lo hace Wert, está sólo orientado a satisfacer intereses de parte, ya sean eclesiásticos o ideológicos. El debate se convierte en religión en las aulas,sí o no. Separación de niños y niñas en las aulas,sí o no. Los tertulianos se lo pasan bien con estos debates, pero los problemas seguirán sin solucionarse. A la espera de otro Ministro que ponga su nombre a una ley.

Francisco Javier López Martín
Presidente de la Fundación Sindical Ateneo 1º de Mayo
Secretario de Formación Confederal de CCOO

trabajo decEl Trabajo Decente es un concepto acuñado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Un concepto que define las aspiraciones de la gente, durante la vida, de conseguir un empleo productivo, que se corresponda con su cualificación y nivel de formación, que proporcione unos ingresos dignos, que cuente con niveles de seguridad necesarios, que contribuya a la protección de su familia, que permita el desarrollo personal y la integración en la sociedad. Un trabajo que asegure la libertad y la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres.

La calidad, la decencia del empleo, tiene que ver, inevitablemente con la educación de las personas, la orientación y formación profesional.

La propia OIT plantea que la Formación Profesional tiene como objetivo desarrollar las aptitudes humanas para una vida activa, productiva y satisfactoria. Conectar la formación profesional con el empleo, es una tarea de los gobiernos y del conjunto de la sociedad.

Es tarea de los gobiernos que la educación, la formación profesional, el aprendizaje permanente, se conecten con las políticas económicas, fiscales y sociales.

Si esto no se hace, los niveles bajos de formación, la precariedad en el empleo, el paro y la marginación de la juventud, son flancos del mismo drama nacional.

El concepto de país que tenemos, del país que formamos debe incorporar una visión integrada de las políticas económicas de empleo, de formación, las políticas sociales.

El Centro Internacional de Formación de la OIT se dirigió hace ya casi tres años a CCOO y UGT, para poner en marcha un proyecto que vincula la Formación Profesional y el Sistema Educativo con el Trabajo Decente, como elemento esencial para consolidar políticas de desarrollo sostenibles.

Las Fundaciones Sindicales de Formación de UGT y CCOO (IFES y FOREM) han puesto en marcha una primera fase de su proyecto, realizando una experiencia piloto de Formación de Formadores, integrando la dimensión del Trabajo Decente en la Formación Profesional.

Una fase que ha concluido recientemente con un Taller organizado por la OIT en Madrid, a partir del cual iniciaremos la labor de trasladar la experiencia a Europa y América Latina, con la participación de la Oficina de América Latina y el Caribe y la Oficina de Actividades de los Trabajadores de la OIT.

El Trabajo Decente es la respuesta al destrozo de los derechos de los trabajadores, que ha producido el proceso de globalización. Una Globalización que debe tener una dimensión social. El Trabajo Decente parte de la libertad sindical y de la negociación colectiva y asienta sus pilares en la defensa del empleo, una legislación laboral justa, el diálogo social y las políticas públicas de protección social. Sobre estos pilares se sostiene el objetivo de Trabajo Decente en el conjunto del planeta.

A ese empeño es al que se suma este proyecto de Educación, Formación Profesional y Trabajo Decente. Un proyecto que refuerza la unidad de acción del sindicalismo en España y nos vincula con un espacio natural de cooperación como América Latina, en el marco de un proyecto mundial de la OIT.

Los trabajadores y trabajadoras tenemos un objetivo, en el conjunto del planeta: el Trabajo Decente y CCOO no vamos a fallar en ese compromiso.
Francisco Javier López
Presidente de la Fundación Sindical Ateneo 1º de Mayo
Secretario de Formación Confederal de CCOO

Foto: Fran Lorente


Atrincherado en el sillón, tras el parapeto
de una mesa modernista, prepara el futuro,
espanta las moscas fantasmales del pasado
y vela sin descanso la noche de su cese
.

Francisco Javier López Martín
Del poemario “La tierra de los nadie” ganador del Angel Urrutia Iturbe VII Poesia Lehiaketaren Irabazleari, Lekumberriko Udaletxeak

28 may, 2013

POBREZA INFANTIL

pobreza-infantilSegún datos de UNICEF, en España hay 2.267.000 niños y niñas bajo el umbral de la pobreza. Una tasa de pobreza que llega al 27,2 por ciento. Los niños y niñas sufren la pobreza más que cualquier otro grupo de edad. En un país con más de 6.200.000 personas paradas, no es extraño que haya 760.000 hogares con niños en los que ningún adulto trabaja.

La crisis que vivimos, no puede convertirse en disculpa, en ningún caso, para abandonar a su suerte a la infancia. Para tolerar que casi un 15 por ciento de nuestras niñas y niños vivan en hogares sometidos a situación de alta pobreza.

No podemos asistir impasibles a la desaparición, o cuando menos, el recorte brutal de becas de comedor, material escolar, servicios sociales, mientras en Comunidades como la madrileña se subvencionan mediante desgravaciones fiscales, los uniformes escolares de colegios de pago.

No es entendible el recorte brutal de profesorado en la enseñanza pública, que es donde se escolariza la inmensa mayoría de niños y niñas arrojados a la pobreza.

No es comprensible que nuestro Gobierno ponga más empeño en poner en marcha una nueva Ley de Educación, para satisfacer el más rancio nacionalismo y los intereses de parte de los sectores más conservadores del catolicismo español, que en combatir la lacra de la pobreza infantil en un país que se reclama moderno y europeo.

Al igual que se realizan estudios de impacto ambiental, cuando se construye una carretera o un nuevo trazado ferroviario, sería obligado que cualquier gobierno realizase un estudio de impacto sobre la infancia, antes de adoptar medidas de ajuste o recorte ante la crisis que vivimos.

Inyectar miles de millones en el rescate de la banca, mientras se recortan recursos imprescindibles para preservar a la infancia de los brutales efectos de la crisis, de la pobreza, no es de recibo, no es tolerable, en un país que respete los derechos humanos y de la infancia.

Combatir la pobreza infantil aparece como un objetivo inaplazable en estos momentos. Las inversiones educativas, en sanidad y en servicios sociales para los niños y niñas, son lo más preciado que debería preservarse en un momento de crisis. Combatir la pobreza infantil, debería ser, sin dilación, sin duda alguna, el primer reto que, como sociedad, debemos acometer.

Francisco Javier López Martín
Presidente de la Fundación Sindical Ateneo 1º de Mayo
Secretario de Formación Confederal de CCOO

foto: Fran Lorente


Vivo en la isla, preso en el trino de los pájaros,
cercado por los molinos grises de hormigón.
Me aferro con fuerza a este inestable paraíso,
atesorando el verde pasado de las hojas
.

Francisco Javier López Martín
Del poemario “La tierra de los nadie” ganador del Angel Urrutia Iturbe VII Poesia Lehiaketaren Irabazleari, Lekumberriko Udaletxeak

24 may, 2013

EL PARO ES EL PROBLEMA

cola-paro-espanaUn día conocemos los datos del paro y esos datos nos dicen que en nuestro país hay 6.202.700 personas desempleadas. Estallan todas las alarmas. Se han desbordado con creces las barreras de los 6 millones de personas en paro. La tasa de paro supera el 27 por ciento. Más de una de cada cuatro personas que quieren trabajar están paradas.

Sin embargo, a los pocos días los medios de comunicación nos cuentan que el número de personas paradas ha bajado en 46.050 personas y baja de los 5 millones de personas. El dato es terrible, pero menos malo que el anterior. El Gobierno alardea, tímidamente, pero alardea, de lo que en otra etapa alguien denominaba brotes verdes. Comienza a romperse la tendencia de pérdida de empleo, nos cuentan. La ciudadanía no puede sino mostrar su extrañeza ante tal disparidad de datos. Algunos conocidos me dicen, nos están engañando otra vez.

Entonces hay que comenzar una ardua explicación. El primer dato, los más de 6 millones de personas paradas, procede de la Encuesta de Población Activa (EPA), que se elabora con la metodología utilizada por la Unión Europea para contabilizar personas paradas.

El segundo dato, casi 5 millones de personas paradas, procede del registro de personas apuntadas en alguna oficina de empleo. En los servicios públicos de empleo

Es decir, en el primer caso hablamos de una Encuesta homologada con el resto de países de la Unión Europea, en el segundo, se trata de un registro en el que se apunta quien quiere, en función de sus expectativas de encontrar trabajo, o de las prestaciones a las que da derecho. Por eso sus datos no tienen por qué coincidir.

Por ejemplo, hay personas que buscan empleo, pero no se apuntan en ninguna oficina de empleo, porque no confían en la capacidad de los servicios públicos de empleo para encontrarles un puesto de trabajo. Figuran en la EPA pero no en el paro registrado.

Por el contrario, hay personas que sí se apuntan en las listas del paro, pero no aparecen en la EPA. Por ejemplo los prejubilados que se inscriben en las oficinas de empleo para cobrar una prestación o subsidio, pero que no buscan activamente trabajo. Aparecen en el paro registrado, pero no en la EPA.

Tampoco todos los apuntados en un servicio público de empleo para encontrar trabajo, aparecen al final en el paro registrado. Es el caso de quienes cobran una prestación por realizar algún trabajo de colaboración social. Tampoco aparecerás si buscas un trabajo para un periodo inferior a tres meses o inferior a media jornada semanal. O sí, estando parado estás recibiendo un curso de más de 20 horas semanales. O sí tienes menos de 25 años y estás estudiando. O si sólo buscas un empleo en temas como teletrabajo. Tampoco si lo que quieres es trabajar en el extranjero. Si cobras el PER, tampoco. En fin, no es tan fácil que estando parado y apuntado en un servicio público de empleo, cuentes como un parado registrado.

De igual manera, si aunque quieras trabajar, llevas cuatro semanas sin enviar un currículum, o no te has dirigido a una oficina de empleo, púbica o privada, o no te han entrevistado para obtener un contrato, o no has hecho algo para ser autónomo. En definitiva, si no has buscado trabajo de una de esas maneras que ellos consideran “activa”, no figurarás en la EPA.

Así son las cosas. Por eso los datos no cuadran entre Encuesta y Registro. En Europa nos piden que la EPA sea mensual y se considere el dato fiable y homologado. Es el producto de sistemas de medición equiparables al resto de países y aceptados por Eurostat, la OIT, o la Comisión Europea.

Reclamar una nueva forma de contabilizar parados, como ha hecho recientemente el Presidente de la patronal española, supone esconder la cabeza debajo del ala, para no ver el problema. Si ya somos campeones del paro en Europa, sólo nos falta que aparezcamos como el país que se dedica a enmascarar los datos de paro, alejándose de los sistemas estadísticos europeos, convirtiendo la Marca España en el paradigma del desastre, el engaño y la mentira.

En cualquier caso, el paro en España es desgarrador. Millones de personas desempleadas son el primer problema para cualquier país. Millones de personas privadas de su derecho constitucional a tener un empleo y obtener, a cambio, unas rentas con las que sostener su vida y la de sus familias.

Millones de personas que disminuyen drásticamente su consumo y el de sus familias. El consumo de bienes, productos, servicios, que termina afectando a nuestras empresas y al crecimiento económico. Millones de personas que ven amenazado su derecho constitucional a una vivienda. Tras cada desahucio, hay casi siempre un drama de paro.

Por eso es extraño que, en lugar de pensar en esos dramas humanos, nuestro Gobierno sólo piense en “primas de riesgo”, deuda pública, déficit público. Recortes sociales en educación, sanidad, dependencia, servicios sociales. Recortes salariales. Reformas Laborales. Reformas de la Negociación Colectiva. Recortes en inversiones.

Es cierto que el peso de la burocracia que gobierna Europa, del Gobierno egoísta de Ángela Merkel, del Fondo Monetario Internacional, del Banco Central Europeo, es muy grande. Condiciona las políticas nacionales, condena a los gobiernos europeos a sacrificios inútiles para salir de la crisis.

Hay otras maneras. Hay otras salidas. Las políticas de empleo, deben convertirse en el objetivo central para gobiernos, partidos, empresarios, sindicatos. Para el conjunto de la sociedad.

El paro es el problema. El empleo es la solución. Revisar y refundar nuestro modelo productivo. Proteger a las personas. Defender el empleo existente y crear nuevo empleo. Buscar los recursos necesarios para invertir y equilibrar los sacrificios, repartirlos de forma negociada y justa, son la solución, la única salida.

Lo podemos llamar Acuerdo, Pacto, Convergencia, Compromiso por el Empleo. Pero el problema no es el nombre. Aceptar el problema es el primer paso para afrontarlo. Negar el problema, ocultándolo tras la manipulación de los datos, es el peor de los caminos posibles.

Francisco Javier López Martín
Presidente de la Fundación Sindical Ateneo 1º de Mayo
Secretario de Formación Confederal de CCOO

el-abrazoNo seré yo quien afirme que es ésta la última oportunidad de España como país para afrontar la crisis económica y sus lacerantes consecuencias. Es difícil saber si en un futuro inmediato podremos encontrar una vía compartida y negociada para salir de este pozo sin fondo en que se está convirtiendo nuestro país, dentro de una Unión Europea sin rumbo y sin Norte.

No lo afirmaré, pero será, para entonces, cuestión de suerte. Desde CCOO y UGT venimos reclamando, desde hace años, una salida justa, negociada, equilibrada, de esta crisis. No es lo único que hemos hecho. A Dios rogando y con el mazo dando. Miles de manifestaciones, concentraciones, huelgas (tres de ellas Huelgas Generales). Miles de conflictos sectoriales y en empresas. Miles de Expedientes de Regulación de Empleo y cierres empresariales, en los que hemos defendido cada puesto de trabajo, o cada indemnización, cuando no hemos conseguido salvar la empresa.

Defensa cerrada de la sanidad pública, de la enseñanza pública, de la atención a la dependencia, del derecho a la salud laboral en la empresa y del derecho a la vivienda. No hay que olvidar que CCOO y UGT hemos recogido más de la mitad de las firmas de la Iniciativa Legislativa Popular para impulsar la dación en pago y las políticas devivienda social.

Y antes, durante y después de cada movilización y cada conflicto, la propuesta razonada, abierta a la negociación. A los Gobiernos también les hemos remitido propuestas, siempre centradas en la defensa del empleo, de la actividad económica y de las personas golpeadas por la crisis. Pero la razón tiene poco que hacer frente al miedo desencadenado. Un miedo sobrevenido y un miedo alimentado para imponer medidas que no arreglan nada, pero que dan sensación de movimiento. El movimiento de los pollos sin cabeza, pero movimiento al fin. Aplaudido y alentado por los modernos cortesanos del tertulianeo, que salvan la crisis deambulando de tertulia en tertulia. Un club selecto de fabricantes de ungüento amarillo, que para todo sirve y para nada aprovecha.
Así es como nos hemos hundido en un paro que supera ya los 6´2 millones de personas. Con casi 2 millones de familias que tienen a todos sus miembros en el desempleo. Así hemos visto crecer las situaciones de pobreza, los desahucios, la precariedad laboral, la desprotección de las personas mayores y discapacitadas, el abandono de los servicios sociales, los recortes sanitarios y educativos, el fin de la investigación, la falta de crédito para familias y empresas, o la disminución de los ingresos públicos, sin los cuales es imposible la inversión que revitalice la actividad económica.

Y ahora, cuando el hermético Presidente que Gobierna España, se ha dignado convocar a los empresarios y sindicatos del país, hemos vuelto a los análisis, a la elaboración de propuestas razonadas y razonables y, con ellas bajo el brazo,nos hemos dirigido a la Moncloa. Poca suerte hemos tenido en las ocasiones anteriores, cuando muchas de estas propuestas hubieran sido más factibles, porque el deterioro económico y social era menor. Pero siempre hemos apostado por la negociación. Siempre hemos creído que, tanto en Europa, como en España, no hay otra salida que buscar un compromiso, negociado y compartido para salir de esta crisis.

El empleo, las personas y un modelo económico viable y con futuro, son los ejes vertebradores de cada una de nuestras propuestas. También de la que, en esta ocasión hemos entregado a nuestros gobernantes. Ahora son ellos los que tienen que reflexionar. Valorar la conveniencia de sentar a los partidos políticos, a los empresarios, a los sindicatos, para negociar. Son ellos los que tienen la responsabilidad de reconocer la situación de No Futuro en la que nos hemos instalado en lo político, en lo económico, en lo laboral y en lo social. La situación de un país que se desangra y en el que las fuerzas centrífugas no cuentan con la compensación de elementos centrípetos que alienten la unidad necesaria para acometer los problemas y superarlos. Vivimos sumidos en una guerra de todos contra todos que impide cualquier solución razonable.

Unidos para defender en Europa políticas de reactivación económica que creen empleo y refuercen la protección a las personas, el Estado Social. Unidos para elevar los ingresos públicos y recuperar el crédito, reformando un sistema fiscal que permite el fraude y que sean los trabajadores asalariados los que soportan el mayor esfuerzo fiscal. Unidos para racionalizar el gasto público,mejorando su eficacia y eficiencia, pero sin disminuir su capacidad protectora. Unidos para pactar dónde queremos dirigir planes selectivos de inversión pública en sectores de futuro. Unidos para reforzar la negociación colectiva y el entendimiento entre empresarios y trabajadores para salvar empresas y luchar por su futuro. Unidos para luchar contra los incrementos de precios abusivos en bienes y servicios públicos esenciales.

Unidos para potenciar políticas que creen empleo, que lo cualifiquen a través de la formación. Unidos para afrontar la crisis pensando en los problemas de las personas. Los problemas de las personas paradas sin prestaciones económicas, ni recursos para proteger a sus familias. Problemas de pobreza, que afectan cada vez más intensamente a la infancia. Problemas de las personas que pierden su vivienda. Los de quienes han ahorrado y todo lo pierden con fraudes como las “preferentes” o “subordinadas”.
Unidos para conjurar las constantes amenazas contra el sistema de pensiones. La crisis, con su disminución de cotizaciones sociales, a causa del desempleo, no puede convertirse en la disculpa para destrozar uno de los mayores logros de nuestra democracia, el Sistema Público de Pensiones.

Modelo económico de futuro, empleo, protección a las personas. Lo que hoy se nos presenta como un esfuerzo mucho más que difícil, puede convertirse mañana en un esfuerzo imposible, si ahora no damos desde la sociedad y la política un paso adelante, urgente y necesario.

No seré yo quien diga que es ésta la última oportunidad. Nadie controla el destino y la suerte. Digamos, así pues, que ésta puede ser nuestra penúltima oportunidad. Pero, en cualquier caso, que cuando la suerte llegue, nos encuentre trabajando. Como bien sabe cualquier escritor, Cuando la inspiración llegue, que te encuentre con el lápiz en la mano.

Francisco Javier López Martín
Presidente Fundación Sindical Ateneo 1º de Mayo
Secretario de Formación Confederal de CCOO

foto: Fran Lorente


Recordarás con nostalgia la seguridad
del templo y la oración sosegada de los monjes,
pero una vez cerrada la puerta tras de ti
no tendrás más consuelo que los cantos del viento
.

Francisco Javier López Martín
Del poemario “La tierra de los nadie” ganador del Angel Urrutia Iturbe VII Poesia Lehiaketaren Irabazleari, Lekumberriko Udaletxeak

12 may, 2013

COMPROMISO DE ESTADO

compromiso de estadoLlevamos unos días en los que, desde muy diferentes ámbitos, políticos, empresariales, sindicales, sociales, se viene reclamando un Acuerdo de Estado para salir de la crisis.

Algo se ha movido en el país para que una idea que los sindicatos venimos planteando desde 2009, con más bien escasa acogida y fortuna, se haya convertido, en tema de tertulia y debate en foros de todo tipo.

Creo que la chispa que ha desencadenado el incendio ha sido la publicación de los datos del paro en la Encuesta de Población Activa (EPA) que ha roto la frontera de los seis millones de personas paradas. 6.202.700 personas en desempleo. Más de una de cuatro personas trabajadoras en el paro.

Durante el primer trimestre de 2013, casi todo el empleo perdido es empleo asalariado. Desciende la tasa de ocupación, la población activa, la tasa de actividad. El paro entre los jóvenes o los inmigrantes es muy superior a la media. 1.900.000 hogares tienen a todos sus miembros en paro. Sólo una de cada tres personas paradas tiene prestación por desempleo. La pobreza alcanza a cada vez más gente a causa del paro y de los recortes en la protección social.

El primer problema del país es el paro. Las reformas laborales y los recortes sociales no han contribuido en nada a solucionarlo. Más bien todo lo contrario. Pero lo grave no es sólo la situación dramática actual. Lo dramático es que no hay nada en el futuro, ni tan siquiera a medio plazo, que permita ver soluciones para el problema.

Vamos a seguir perdiendo Producto Interior Bruto, riqueza nacional. Nuestro déficit no va a reducirse drásticamente. La mejora de nuestras exportaciones, cuando Europa entera camina hacia la recesión, no nos va a salvar. El margen de tiempo para reducir el déficit se amplía, pero aún así nos condena a más recortes, como los ya anunciados en Sanidad y atención a la dependencia. El rechazo político y social generado por la situación es cada vez mayor. El descrédito de la política y de las instituciones es cada día más alarmante.

Aquí se encuentra la raíz de ese clima general que reclama pactos, alianzas, negociación, acuerdos políticos y sociales, para afrontar la situación económica, social y de empleo.

El tiempo ha ido recortando los márgenes de ese acuerdo muy deprisa. Lo que debería haber sido un gesto casi obligado en el inicio de la crisis, aparece hoy como un empeño de titanes. Aún más necesario, pero más difícil que nunca.

Más necesario que nunca definir nuestro futuro como país con un nuevo modelo productivo. Más necesario que nunca proteger a las personas de la brutal agresión de la crisis y la pobreza. Más urgente que nunca combatir el paro, el problema que atasca cualquier solución a la crisis.

Porque para salir de la crisis hay que invertir, dedicar recursos a infraestructuras, sectores productivos, rehabilitación de viviendas, espacios urbanos degradados. Invertir en aquello que consolida el modelo social y evita fracturas, como la sanidad, la educación, los servicios sociales. Mantener el empleo existente y crear más empleo, es la única forma de obtener esos recursos, de forma estable.

Cabría la posibilidad de combatir el fraude y abordar una reforma fiscal que solucionase el problema de que recaudemos 9 puntos menos que la media europea, en relación con nuestro Producto Interior Bruto (PIB).

Podría afrontarse el problema de la falta de crédito para familias y empresas. Sin embargo, no parece que quiera andar ese duro camino nuestro gobierno. Ni tan siquiera plantearlo al resto de partidos, a empresarios y sindicatos.

El problema es que, si el Gobierno no acomete el reto, los problemas no se solucionarán por sí solos. El tiempo no hará más que agudizarlos y estrechar los márgenes de maniobra.

Las salidas no serían fáciles. Alcanzar acuerdos tampoco. Pero siempre será preferible intentarlo, antes de dejar que el desastre anunciado se convierta en inevitable.

La maldición no es Europa. La maldición se encuentra en nuestra propia casa. En la incapacidad demostrada hasta el momento para conseguir que los intereses particulares se sientan integrados y representados en un interés general negociado y acordado. Un compromiso de Estado que hoy todos reclaman, pero para el que el Gobierno tiene que dar el primer paso, porque es su responsabilidad hacerlo. Luego, que cada palo aguante su vela.

Francisco Javier López Martín
Presidente de la Fundación Sindical Ateneo 1º de Mayo
Secretario de Formación Confederal de CCOO

foto: Fran Lorente


Quién recordará tu nombre, quién te añorará,
aunque perduren tus obras durante algún tiempo.
Nada será tan relevante como los sueños
que has arrojado al cauce incesante de la vida
.

Francisco Javier López Martín
Del poemario “La tierra de los nadie” ganador del Angel Urrutia Iturbe VII Poesia Lehiaketaren Irabazleari, Lekumberriko Udaletxeak

9 may, 2013

EL RELATO DE MI PAÍS

historia de mi paisDice Alberto Núñez Feijoo que al Gobierno le falta relato para explicar las medidas que están aplicando contra la crisis. De gallego a gallego, Alberto reprocha a Mariano poca claridad en la explicación de las cosas que están ocurriendo y las medidas que se están adoptando. Falta relato, dice Alberto.
No es un problema exclusivo del PP y su Gobierno. No tenemos un relato creíble de España. No contamos con un país que sepa dónde va, donde quiere ir y, aún menos, cómo andar el camino. Puede ser que algunos lo sepan, pero no conforman un escenario compartido, sino una visión dispersa y, a menudo, incoherente e inconexa.
Salimos de la dictadura franquista como un país pobre, sumido en la crisis del petróleo, con altos niveles de paro, con una inflación de caballo, que convertía en un problema prioritario la carestía de la vida, para muchas familias. Con serios problemas de vivienda, infravivienda, chabolismo en torno a las grandes ciudades.
Un país con carencias sanitarias muy importantes. Insuficiencias educativas y unos servicios sociales inexistentes. Un país sin un sistema de pensiones desarrollado y sin atención alguna a la dependencia. En definitiva, una España separada completamente del Estado Social y del bienestar que, durante décadas, se había ido construyendo en Europa.
Una España pobre, con una industria incipiente y, en muchos casos, atrasada. Con una alta dependencia del turismo y de las remesas de las personas emigrantes, con un estado más de beneficencia que del bienestar. Sin un sistema fiscal capaz de recaudar con impuestos directos una parte de los recursos necesarios.
Y sin embargo, esa España, fue capaz de sumar esfuerzos y equilibrar sacrificios para remontar un atraso secular y una pobreza endémica.
Una reforma fiscal que allegó recursos, una contención pactada de los salarios, un control del crecimiento de los precios. Un esfuerzo inversor en desarrollar el sistema sanitario, público, la enseñanza pública, los servicios sociales. Inversiones en vivienda e infraestructuras.
Fue muy complicado, porque todo ello se hizo en paralelo con un proceso complicado de transición hacia la democracia, en el que asesinatos como el de los Abogados de Atocha, intentonas golpistas como la del 23-F, o ruido de sables en los cuartos de banderas, estaban a la orden del día.
Aquellos españoles, aquellas españolas, de las dos Españas, lo hicieron.
Hoy muchos critican el proceso de transición española, mientras otros lo alaban de forma desmedida. Ni lo uno, ni lo otro es completamente cierto. Pero hay que meterse en la piel de aquellos hombres y mujeres y confiar en que hicieron lo que pudieron.
Casi 38 años después de la muerte del dictador, en mitad de una grave crisis, España vive una dura crisis económica, con tasas de paro desbocadas, recortes laborales y sociales, ajustes económicos y presupuestarios, un empobrecimiento cada día mayor. Aún así, mirando desde la distancia, este país ha dado un paso de gigante.
Hemos cometido errores, muy graves, como creer que se puede pasar del suelo a una nube, montados en una burbuja y pensar que podíamos quedarnos flotando en el aire indefinidamente. Nos han contado un relato equivocado de crecimiento especulativo en torno al sector inmobiliario y alto endeudamiento para un consumo cada vez mayor.
Quienes construyeron el relato son los mismos que hoy recortan, ajustan, debilitan el Estado social, utilizando mecanismos antidemocráticos, que no proceden de ningún programa electoral aprobado por las urnas, sino decididos por burócratas, tecnócratas, banqueros y gobernantes que no aciertan una, en una Europa débil, insuficiente, incapaz, de ser algo más que una unidad monetaria.
En consecuencia, me parece que no es que al PP le falte relato para explicar que está pasando. Es que el país ha perdido un relato coherente que conecte el pasado con el futuro, porque el suelo del presente se desmorona y el futuro se mueve en una nebulosa que muchas veces parece un agujero negro.
No hay cuento sin cuentas y los números que sustentaban nuestro relato, han sido cambiados por otros mucho peores y catastróficos. Los mismos auditores que daban por buenos los satisfactorios beneficios de Bankia, nos dicen ahora que esos beneficios eran pérdidas. Es un buen ejemplo de cómo, aunque nada haya cambiado, ni desastre alguno, o guerra alguna, haya destrozado el país, el cambio de las cuentas nos lleva a una crisis de brutales consecuencias. Una crisis que nos ha robado el relato de país.
Pues bien, me parece hora de que cada uno, cada una, nos aprestemos a escribir un relato colectivo. Un memorándum, un acuerdo, una carta, un convenio.
Cada una, cada uno, puede decir su frase, contar su historia, defenderla, someterla a debate, acordarla con el resto de relatoras y relatores. Un acuerdo, un escrito colectivo, que imagine cómo queremos ser en los próximos treinta años. Qué bases ponemos ahora, para no seguir cayendo en el abismo. Qué modelo económico necesitamos. Cómo salvamos a las personas de esta crisis y de la pobreza. Como protegemos a las personas paradas, cortamos la sangría del empleo y creamos puestos de trabajo.
Si en peores condiciones que las nuestras, ellos fueron capaces de construir nuestro relato de país, también nosotros podemos escribirlo. O al menos intentarlo. A no ser que algunos ya hayan decidido que no hay país que contar, o que no merece la pena ser contado.

Francisco Javier López Martín
Presidente de la Fundación Sindical Ateneo 1º de Mayo
Secretario de Formación Confederal de CCOO

IMG-20130423-WA0002Este año, los Premios Pilar Blanco, en su 6 edición, han recaído en tres comunicadores como la copa de un pino. Fernando González “Gonzo”, hijo de un trabajador de la Citröen de Vigo, nieto de agricultores y presentador del programa El Intermedio de La Sexta. Trabajad mucho, porque se os necesita. Ese fue su mensaje a los sindicalistas que asistían a la entrega del premio. Gonzo, que utiliza el humor en equipo para decir cosas que muchos no se atreverían a decir en otro tipo de programa.

José Manuel Romero, subdirector de El País. Conozco a “Romerales” desde aquellos años en los que trabajaba en El Sol, aquel proyecto de comunicación cercana a la gente que terminó hundiéndose. Romero ha ido ascendiendo profesionalmente. Le ha costado muchas horas y mucho trabajo. Pero es de esos hombres que persigue la coherencia cada día. La persigue en la información y no le duelen prendas reconocer que la opinión pública y la publicada se encuentran cada día más alejadas. La persigue llevando a sus hijas a centros educativos públicos. Por convicción.

Y Francisco Naranjo, un hombre que no tiene título de periodista, pero que podría dar clases de periodismo en cualquier facultad, o dirigir cualquier redacción. Un hombre que en tiempos de cambios acelerados ha sabido mantener la palabra, contar la vida de los suyos, pasando del bolígrafo al teclado y de ahí a las redes sociales. De la octavilla al facebook. Del periódico impreso a la página web y a la edición digital. De la foto revelada a la cámara del móvil y de ahí a youtube, sin dejar de ser Paco Naranjo. Creando equipos de comunicación y, a lo largo de 25 años, forjando una leyenda irrepetible.

A Naranjo, como a él le gusta recordar, no le trajo una cigüeña. Naranjo nació bajo una traviesa de las vías del tren. Ferroviario de nacimiento y de vocación ha hecho virtud del oficio de llevar las noticias obreras de un lado para otro por los carriles de la vida. Hay quien dice que Naranjo aparece en todas las fotos, pero es inevitable, porque Naranjo se encuentra en el centro de cada noticia. El crea las noticias. Es parte de cada minuto de la historia de las CCOO.

Recuerdo ese momento en el que, a petición de la familia de Santiago Carrillo, ofrecimos el Auditorio Marcelino Camacho de CCOO de Madrid para velar los restos del nonagenario dirigente comunista. Naranjo se encontraba de viaje y no estuvo presente en el acto. Sin embargo, pasará el tiempo y nadie dudará de su presencia, porque cada detalle lo cuidó en la distancia, móvil y ordenador en ristre. Hasta el retrato de un Santiago Carrillo, con el cigarrillo entre los dedos y la frase que lo glosaba, El capitalismo puede llegar a destruir la especie humana, lo envió Paco Naranjo desde Mérida.

Como hablar de Francisco Naranjo podría dar lugar a un libro entero, una novela tal vez, una antología de relatos cargados de anécdotas, lo dejaré aquí, no sin recordar que es amigo y compañero. Porque al sindicalismo no llegamos por ser amigos, pero en la lucha sindical la amistad es inevitable.

Merecidos, así pues, los premios al buen periodismo de combate, el que se dedica a desgranar los días de la gente y dejar constancia de que las pirámides tal vez fueran propiedad de Keops, Kefrén y Micerinos. Pero fueron construidas por decenas de miles de esclavos, cuyas vidas merecen ser contadas.

Fernando González “Gonzo”, Jose Manuel Romero y Francisco Naranjo, merecen sobradamente el premio a la comunicación sociolaboral. Porque son periodistas de casta, de vocación y de coraje, que nos llenan de orgullo. Como de orgullo hubieran llenado, sin duda, a Pilar Blanco.

Francisco Javier López Martin
Presidente de la Fundación Sindical Ateneo 1º de Mayo
Secretario de Formación CCOO

foto: Fran Lorente


Hay veces en que el hombre descubre en el desierto
su camino y le nacen espinas de la frente,
su voz se transforma en muchas voces y sus pies
recuperan los pasos perdidos de su gente
.

Francisco Javier López Martín
Del poemario “La tierra de los nadie” ganador del Angel Urrutia Iturbe VII Poesia Lehiaketaren Irabazleari, Lekumberriko Udaletxeak

4 may, 2013

PREMIOS PILAR BLANCO

1636659-Jurado_y_premiados_Version1Deben saber, todos y cada uno de los galardonados, que a este premio concedido por la Fundación Ateneo 1º de Mayo sólo pueden acceder los que fueron o pudieran haber sido amigos de Pilar Blanco y que, conociendo a Pilar y a los premiados en las anteriores 5 ediciones y tal como van las cosas en nuestro Madrid, van quedando pocos y escogidos candidatos.

Pilar, para empezar, era metalúrgica de ISODEL, sindicalista de CCOO y Directora del Madrid Sindical, el periódico de las CCOO de Madrid.

Osea, una roja de raza. Tan roja que compartió escaleta en las primeras elecciones constitucionales libres con otros rojos señeros. Esa lista que encabezaban Santiago Carrillo Solares, Marcelino Camacho Abad y Simón Sánchez Montero.

Pocos puestos antes de ella figuraban, Manuela Carmena e Isabel Villalonga. Justo después de ella, Begoña San José.

Compartía lista con Cristina Almeida, Carlos París, Tranquilino, Fidel, Adolfo, Juan Antonio Bardem y cerrando Macario Barjas. La lista del PCE se batía el cobre con Felipe González y Javier Solana. Con Joaquín Ruiz Jiménez y José María Gil Robles. Con Manuel Fraga. Con Enrique Tierno Galván y Raúl Morodo. Con Adolfo Suárez y Leopoldo Calvo Sotelo.

Tanto amaba Pilar su bandera que, como bien recuerda Paco Naranjo en su blog, en un artículo titulado “La bandera de Pilar”, alguien preguntó:

- ¿Tú sabes qué hicimos con la bandera que pusimos cuando lo de Pilar?

Otro respondió:

- ¡Se fue con ella!

Una bandera roja con las siglas de CCOO y las siete estrellas de Madrid.

Porque Pilar nació en Villalón (Palencia), pero era tan madrileña de pura cepa como cuantos llegamos aquí, como ella, a mediados de los sesenta. Nació en 1946 y tan madrileña es que, por un accidente internauta, cuando consultas en Google Books, el libro de Pilar “Que florezcan cien rosas”, en el que recopilamos algunos de sus mejores artículos, aparecen a continuación como libro relacionado, Los hijos de la Ira de Dámaso Alonso, publicado en 1944.

Como decía Indio Juan en su último discurso público: Nada es casual.

Escojamos uno de los poemas más emblemáticos de Hijos de la Ira:

INSOMNIO

Madrid es una ciudad de más de un millón de cadáveres (según las últimas estadísticas). A veces en la noche yo me revuelvo y me incorporo en este nicho en el que hace 45 años que me pudro, y paso largas horas oyendo gemir al huracán, o ladrar los perros, o fluir blandamente la luz [de la luna. Y paso largas horas gimiendo como el huracán, ladrando como un perro enfurecido, fluyendo como la leche de la ubre caliente de una gran vaca amarilla. Y paso largas horas preguntándole a Dios, preguntándole por qué se pudre lentamente mi alma, por qué se pudren más de un millón de cadáveres en esta ciudad de Madrid, por qué mil millones de cadáveres se pudren lentamente en el mundo. Dime, ¿qué huerto quieres abonar con nuestra podredumbre? ¿Temes que se te sequen los grandes rosales del día, las tristes azucenas letales de tus noches?

Nada es casual porque Pilar es indignación ante la injusticia, la risa socarrona que nos salvaba, la organización dispuesta a perderlo todo menos la libertad.

Hoy, cuando un ejército de corruptos se desnuda ante nosotros. Cuando la dura mano de las troikas y del absolutismo azota las espaldas de quienes fuimos primero ariete y luego costaleros de la democracia.

Cuando la democracia representativa es sustituida por un obsceno parlamento tertuliano, donde se vota a tantos euros el minuto, se tuitean los votos, se encuestan las sentencias que los jueces pronunciarán mañana.

“En este viejo país ineficiente, algo así como España entre dos guerras civiles”, como gustaba recordar Gil de Biedma, reivindicamos a Pilar Blanco Villarroel. Reivindicamos a sus amigos. A sus Comisiones Obreras.

Su puño en alto. Su roja bandera en ristre. Su risa. Porque su risa es nuestra mejor medicina y nuestro mejor disfraz.

Reivindicamos a los premiados de ayer y de hoy. esas personas que siguen escribiendo, haciendo periodismo y comunicación con dignidad, indignación y decencia:

José Manuel Romero, Gonzo, Francisco Naranjo.

Francisco Javier López Martín
Presidente de la Fundación Sindical Ateneo 1º de Mayo
Secretario de Formación de CCOO

2 may, 2013

EL DOS DE MAYO

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Llegamos al 1º de Mayo de 1808, día en el que el desfile de Murat y sus tropas francesas es acogido por la bronca y los silbidos del pueblo de Madrid. El 2 de Mayo, los franceses intentan sacar de Palacio al menor de los hijos de Carlos IV. Un grupo de madrileños intenta impedirlo, hasta que un batallón de la guardia dispara la artillería contra ellos. Esta refriega enciende toda la ciudad.

La población intenta bloquear los accesos a Madrid por la calle de Alcalá, hasta que son empujados por la caballería hacia la Puerta del Sol. Mal armados, los madrileños responden, con todo lo que tienen a mano, a las embestidas de las tropas de mamelucos egipcios, en una refriega que quedaría inmortalizada por Goya en la Carga de los Mamelucos.

Al final, los cañones impusieron su ley y, a los muertos de la revuelta popular, se suman de inmediato los ejecutados en el claustro de la iglesia del Buen Suceso. La venganza continúa durante la noche por toda la ciudad. Es también Goya, quien mejor ha retratado aquellos fusilamientos del 3 de Mayo.

El pintor, hasta ese momento, había realizado cartones para tapices, con escenas festivas y luminosas, en las que no deja de reflejar la realidad social, como en el Albañil Herido. También eran reconocidos sus retratos, en los que refleja cruelmente las bajezas y defectos de buena parte de la familia real -en los que solo se salvan los niños-, o de personajes ilustrados afines a sus ideas, como Jovellanos, escritores como Moratín, actrices como la Tirana, toreos como Pedro Romero, o las majas.

A partir del 2 de Mayo, Goya quedará marcado por la crueldad de la represión y los Desastres de la Guerra, las Pinturas Negras, los Caprichos y Disparates, que podemos admirar en el Prado, marcarán su trayectoria pictórica y reflejarán la amargura que se apodera de su carácter, acentuada por la tristeza y desesperanza del régimen absolutista impuesto por Fernando VII.

Huyendo de esa España, más negra que nunca, se refugia en Burdeos, donde antes de morir recupera la paz perdida y, a sus 80 años, se inicia en la técnica litográfica, recogiendo de nuevo escenas populares y festivas, como la serie de Toros de Burdeos, y nos lega una pequeña obra maestra como la Lechera de Burdeos, precursora del impresionismo.

Pocos pintores entendieron como él, plasmaron y sufrieron con tal intensidad, con tanta compasión, las alegrías y el dolor del pueblo madrileño.

Volvamos al 3 de Mayo. La campana del Buen Suceso tocó interminablemente a muerto. Los cadáveres fueron enterrados en los propios fosos de la iglesia, que fueron cegados. Paños negros cubrieron el lugar.

Bien se puede decir de Madrid, al igual que en la canción dedicada a Asturias, que ha tenido dos ocasiones de jugarse la vida en una partida y las dos se la jugó. El 2 de Mayo y el No Pasarán son mucho más que símbolos madrileños y forman parte de la cultura humana de la lucha por la libertad.

30 abr, 2013

VAMOS AL 1º DE MAYO

1mayoEl 1º de Mayo es el día 121 del año. Bueno, el 122 si el año es bisiesto. En todo caso, algo trágico, algo mágico se mueve en torno a la fecha.

Cuentan las crónicas que en 1212 (en Jordania, Jerusalén, El Cairo), en 1279 (en Italia, Florencia y San Marino), en 1312 (en la península del Sinaí, en los Golfos de Suez y de Ácaba), en 1619 (en Japón), en 1582 (en Nápoles), en 1929 (en Irán), en 2003 en (Turquía) , el 1º de Mayo vino acompañado de terremotos que destruyeron haciendas y vidas y, en el caso de Japón, con tsunamis que causaron numerosos muertos.

Día para la invasión de Cabo Verde en 1460. Día para conmemorar la unidad de Inglaterra, Gales, Escocia, para formar el Reino Unido de la Gran Bretaña, en 1707. Día para que naturalistas como Linneo publiquen sus estudios sobre las plantas (1753), o se abran Jardines Botánicos como el de Viena (1755).

Día para estrenar óperas, como “Las bodas de Fígaro”, de Mozart (1786), o para crear sociedades ilustradas como los Illuminati, en 1776, para resistir ante el poder de los jesuitas.

Día para abolir la esclavitud en el Imperio Británico, en 1834. O para poner en circulación el primer sello de correos en 1840.

Día para inaugurar el Empire State en Nueva York (1931), o para estrenar Ciudadano Kane en 1941.

Un 1º de Mayo de 1945, para anunciar que Hitler ha muerto combatiendo el bolcheviquismo. Eufemismo para informar de su oscuro suicidio en un negro búnker de la cancillería en Berlín.

Día para iniciar una huelga de tres años de los aborígenes australianos en 1946. Para que Eva Perón pronuncie su último discurso en la Plaza de Mayo en 1952. O para que los obreros hondureños inicien la huelga más importante del país contra la United Fruit (1954).

Día para comenzar las protestas en Seattle contra la decisión de Nixon de invadir un país neutral como Camboya en el marco de la Guerra de Vietnam (1970). El 1 de mayo de 2003 Bush da por concluida la aún hoy inacabada guerra de Irak.

Día para el ingreso de 10 nuevos países en la Unión Europea en 2004 y para que en 2006 millones de inmigrantes latinos realicen una huelga de protesta en Estados Unidos contra las leyes de inmigración, al tiempo que Evo Morales nacionalizaba los hidrocarburos en Bolivia.

Día para que nazcan Juanita Calamidad, Santiago Ramón y Cajal, Van Gogh, Teilhard de Chardin, Cuauhtémoc Cárdenas, o para la muerte de Livingstone, o Dvorak.

El 1º de Mayo de 1886, fue también el día que eligieron las organizaciones obreras estadounidenses para exigir la jornada laboral de 8 horas. Una huelga que fue innecesaria en algunas empresas que implantaron las 8 horas con el anuncio del 1º de Mayo, pero que en otros lugares, como Chicago, obligó a continuar la huelga en los días siguientes.

El día 2 la policía de Chicago disolvió una manifestación de más de 50.000 personas y el 3 disparó a quemarropa contra la población, muriendo 6 manifestantes. El día 4, en la Plaza de Haymarket, de nuevo la policía cargó contra 20.000 manifestantes, que protestaban contra las muertes del día anterior. Un artefacto explosivo estalló entre las filas policiales. A partir de ese momento la policía comenzó a disparar contra la multitud provocando un número desconocido de muertos y heridos.

Se declaró el estado de sitio y se produjeron cientos de detenciones. El 21 de junio se inició el juicio contra más de 30 sindicalistas. Ocho de ellos resultaron condenados. Tres de ellos a largas condenas de cárcel y, otros cinco, condenados a muerte, tras un juicio cargado de irregularidades de todo tipo:

George Engel, alemán, 50 años, trabajador tipógrafo.

Albert Parsons, 39 años, periodista estadounidense.

Otro periodista, August Spies, alemán, 31 años. Se probó que no había estado presente, pese a lo cual fue condenado.

Adolf Fischer, periodista, alemán, 30 años.

Louis Lingg, alemán, carpintero, 22 años. Se suicidó antes de ser ahorcado.

El 11 de noviembre fueron ejecutados. Es el Congreso Socialista de París de 1889, el que decide que el 1º de Mayo se convierta en un día de reivindicación y conmemoración en todo el planeta, que comenzó a celebrarse en 1890.

Desde entonces, cada 1º de Mayo, millones de personas en todo el planeta, conmemoran el 1º de Mayo. Más de 140 años después, en muchos lugares del planeta, millones de trabajadores y trabajadoras siguen viviendo jornadas laborales de mucho más de 8 horas.

Millones de mujeres y de hombres trabajan en condiciones penosas e insalubres, que producen accidentes laborales como el de Bangladesh, donde acaban de morir centenares de personas que trabajaban hacinadas fabricando la ropa que nosotros vestimos a cambio de salarios miserables.

Millones de trabajadores y trabajadoras mantienen luchas sindicales en Asia, América Latina, África, para poder conquistar una vida digna, con un trabajo decente.

Aquí, en Europa, el sindicalismo de trabajadores y trabajadoras organizados, lucha en las fronteras de un estado del bienestar, demolido sistemáticamente por quienes utilizan la crisis para acabar con el reducto más sólido de los derechos laborales y sociales.

Unas políticas que llevan a la desesperación a los pueblos. Que conducen a nuestro país, a golpe de recortes y políticas de ajustes, al desmantelamiento de los Servicios Públicos, de las prestaciones sociales, al abandono de las más de seis millones de personas desempleadas, al deterioro sistemático de las condiciones de vida y trabajo.

Por eso, este 1º de Mayo volveremos a las calles. Conmemoraremos la lucha de los trabajadores y trabajadoras. Reivindicaremos una vez más, una salida justa y equilibrada de esta crisis. Para nosotras y nosotros, para nuestros mayores y nuestros hijos. Para los trabajadores y trabajadoras del planeta.

VIVA EL 1º de MAYO
Francisco Javier López Martín
Presidente de la Fundación Sindical Ateneo 1º de Mayo
Secretario de Formación de CCOO

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