27 Mar, 2015

JOVENES, BECARIOS, APRENDICES Y PRECARIOS





La crisis económica desencadenada en Estados Unidos a finales de 2007, convertida después en una crisis global, ha tenido efectos devastadores sobre la juventud. A finales de 2013, las tasas de paro juvenil en Europa superaban el 23 por ciento y duplicaban las tasas medias de paro. Mientras tanto en España uno de cada dos de nuestros jóvenes se encuentra en desempleo.

Una de las respuestas más aireadas y frecuentes a esta situación ha consistido en fomentar los procesos de formación y aprendizaje, la formación dual, la formación acompañada de prácticas en las empresas. Sin embargo estas prácticas en las empresas vienen acompañadas, con frecuencia, de irregularidades, ausencia de derechos laborales y, en no pocas ocasiones, fraudes. Prácticas de mala calidad formativa y sin derechos laborales.

No es una situación exclusiva de España, hasta el punto de que el Consejo de la Unión Europea, en marzo de 2014, aprobó una recomendación, requiriendo a los Estados miembros de la Unión, la adopción de medidas que aseguren la calidad de la formación, una duración máxima de las prácticas y el respeto a unas condiciones laborales mínimas. Conscientes de la situación, algún país como Francia ha aprobado un Estatuto del estudiante en prácticas que establece una duración máxima de seis meses y el cobro de compensaciones económicas a partir de los dos meses.

En España, cerca de 1.250.000. jóvenes van a participar en programas de prácticas en las empresas, si tomamos en cuenta la matrícula en las universidades, las personas que participan en programas de formación y empleo que incorporan prácticas no laborales, los participantes en la formación dual del sistema educativo, o el número de contratos en prácticas y contratos de formación y de aprendizaje. Estas estimaciones son mínimas, porque no contabilizamos la cantidad de programas autonómicos, o programas de becas de las empresas existentes en estos momentos.

El desorden en España es manifiesto, con respecto a la situación de becarios, prácticas laborales y no laborales, hasta el punto de que, existen hasta 11 modalidades de aprendizaje con prácticas. Las prácticas no laborales de los titulados sin experiencia. La de los programas de formación y empleo,  La de los módulos de prácticas en certificados de profesionalidad. La de esos módulos, en el caso de los Ciclos formativos de Formación Profesional. La de la Formación Dual dependiente del sistema educativo. Las prácticas externas en los estudios universitarios. 

Luego están los contratos en prácticas. Los de tiempo parcial con formación. Los de  formación y aprendizaje. La formación con compromiso de contratación. Y los tradicionales programas de empleo y formación, como Escuelas Taller, Casas de Oficios, o Talleres de Empleo.

Cada día nos desayunamos con una nueva ocurrencia en esta materia, fuera de control. Una de las últimas, la del Ministro Wert, anunciando una nueva beca de  formación dependiente de su Ministerio, de 7 meses de duración, con su beca salario correspondiente, para los estudiantes más excelentes salidos de la universidad en los últimos cuatro años, con una exigencia de notas medias superiores a 8 y con buenos conocimientos de idiomas, para realizar actividades de apoyo en centros con especiales dificultades, con alto absentismo y suspensos. Una prueba más de cómo nuestras Administraciones son especialistas en cubrir puestos laborales con jóvenes becarios en prácticas, en lugar de contratarlos.

No es posible encontrar un lugar, una página web de las Administraciones, donde podamos informarnos de este abanico de modalidades de aprendizaje, prácticas, becas y precariedad general. Nos hemos puesto a ello y hemos elaborado una Guía sobre Aprendices, Becarios y Trabajo Precario. Dirigida a estudiantes y delegados y delegadas sindicales. Porque, si queremos defender nuestro futuro, tenemos que proteger a nuestros jóvenes en las empresas.

Defender sus condiciones laborales, velar por el carácter formativo de las prácticas, evitar los frecuentes fraudes e irregularidades, comienza por el conocimiento, por la información, sobre el acceso y el uso de una beca, sobre el tipo de prácticas para el que has sido seleccionado, o contratado. La información que la empresa tiene que dar a los delegados y delegadas sindicales. Los derechos conquistados, como el de cotización a la Seguridad Social.

Hemos elaborado una  Guía en formato papel, un CD con los contenidos de la misma. La hemos publicado en nuestra página web y abrimos la posibilidad de formular consultas online a través de la recientemente inaugurada Asesoría de Formación en tu Empresa. Preguntas que pueden ser contestadas online, por teléfono, o presencialmente.

El futuro se juega también en la  calidad de la formación y los derechos laborales de nuestros jóvenes cuando forman parte de un programa de prácticas laborales, en  las empresas. A fin de cuentas la protección de los derechos, la propia democracia, no pueden dejarse abandonadas a las puertas de los centros de trabajo. 

Francisco Javier López Martín

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