21 Feb, 2013

LA FUERZA DEL TRABAJO

imagen710 CONGRESO DE CCOO:

Nuestro 9 Congreso de CCOO, celebrado en 2008, se celebró en un contexto de inicio de la crisis económica. Habíamos venido analizando y denunciando que el modelo, o patrón de crecimiento, de la economía española era inestable, muy poco sano y que daría lugar, más temprano que tarde a un colapso económico, más allá o no, de la existencia de factores externos que lo provocasen.
Una economía que crecía a base de construcción inmobiliaria y de consumo de las empresas y familias, asentado en un endeudamiento cada vez más alto y durante periodos cada vez más largos de tiempo, especialmente para comprar bienes inmobiliarios. Creando abundante empleo, pero temporal, precario y poco cualificado, en la mayoría de los casos.
Sólo faltaba la chispa que incendió el sistema financiero internacional, cargado de hipotecas subprime en paquetes de inversión contaminados. La crisis no llegó de golpe a España. De hecho, durante 2008, muchos sostuvieron que nos encontrábamos ante un resfriado del sistema financiero que el sistema mismo ajustaría con prontitud.
Cuando la crisis llegó, fue volando por los aires el sector inmobiliario y de la construcción, cerrando luego industrias y alcanzando por último al consumo de bienes y servicios. Nuestro sistema financiero sigue teniendo un alto riesgo y la reparación del mismo está teniendo consecuencias brutales sobre las familias hipotecadas, las empresas que necesitan crédito y los propios trabajadores del sector, que afrontan ahora un escenario de pérdida masiva de empleo.
La crisis ha dejado más de 6 millones de personas en paro y ha disminuido los recursos fiscales de las Administraciones. En primer lugar porque hay menos producción, empleo y consumo y, en segundo lugar, porque tenemos un sistema fiscal que ha sido retocado hasta convertirse en un coladero por el que transitan limpios los defraudadores y especuladores de todo tipo.
Podíamos, hace cuatro años, intuir la complicada situación a la que íbamos. Que se avecinaba una crisis dura, especialmente para países como España. Pero el desarrollo de las crisis es imprevisible y ésta lo ha sido aún más, entre otras cosas, porque no podíamos saber que la Unión Europea, bajo los designios de su Comisión, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional y actuando al dictado de Angela Merkel, decidirían meternos de lleno en una política centrada exclusivamente en el combate contra el déficit público y el recorte del gasto público y el gasto social.
Una estrategia contra la crisis que sólo ha producido desinversión, paro, empobrecimiento y mayor debilidad en los sistemas de protección social y los servicios públicos esenciales, como la sanidad, la educación, o los servicios sociales.
Tras cuatro años de dura lucha contra la crisis, el paro y los recortes. Años en los que hemos clamado en el desierto, planteando propuestas contra el paro y por una salida justa y negociada de la crisis. Años en los que nos hemos visto obligados a convocar tres huelgas generales, contra las sucesivas reformas laborales, sociales y de la negociación colectiva de unos gobiernos de turno, plegados a la imposición de las políticas de recortes emanadas de la troika que gobierna Europa. Afrontamos nuestro 10 Congreso Confederal desde la reivindicación de la fuerza del trabajo.
Así lo ha puesto de relieve nuestro Secretario General, en la presentación del Congreso Confederal que celebraremos del 21 al 23 de Febrero. Somos el primer sindicato del país porque contamos con cerca de 1.150.000 trabajadores y trabajadoras organizados que cotizan a nuestra organización. Porque millones de trabajadores y trabajadoras en las empresas han elegido a los 117.000 delegados y delegadas de CCOO. Porque negociamos el 70 por ciento de los convenios colectivos que se firman en el país.
Afrontamos nuestro 10 Congreso con un fortalecimiento de la unidad y cohesión interna, para abordar el reto del empleo, que es, sin duda, el principal problema de nuestro país. El paro, la superación de la crisis económica, los recortes laborales y sociales, la crisis política, deben centrar todos los esfuerzos de la política y de la sociedad.
Estamos ante un proceso de deterioro y agotamiento del modelo democrático que se inició con la Constitución de 1978 y es responsabilidad de todos abrir el camino a la regeneración de la política, recuperando la credibilidad de las instituciones y abriendo las puertas a una solución justa y negociada de la crisis. La unidad sindical y de la sociedad van a ser determinantes en este momento histórico.
Las CCOO, en este momento congresual, vamos a bordar un proceso de renovación interna, para centrar nuestros esfuerzos en fortalecer nuestra proximidad con los problemas cotidianos, laborales y sociales, de la clase trabajadora. Reduciendo nuestras estructuras sindicales, pero priorizando la presencia en la empresas y allí donde estén en juego los derechos laborales y sociales.
Nuestros recursos son siempre escasos, pero nunca deben faltar allí donde son más necesarios: la acción sindical en las empresas y sectores y la defensa de la clase trabajadora, especialmente aquellos que más sufren los efectos de la crisis, porque sufren el paro y la precariedad laboral con más intensidad en estos momentos de dura crisis económica.
El sindicato es la expresión de la solidaridad de los trabajadores y trabajadoras que se organizan. CCOO es la expresión del sindicalismo confederal y de clase, comprometido en la defensa de una vida digna y un trabajo decente. Ratificar ese compromiso y renovar la organización, adaptándola a las nuevas necesidades, es el reto fundamental que vamos a acometer en este 10 Congreso.
Francisco Javier López Martín

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